martes, 28 de abril de 2009

La Fe se colapsa de pacientes


Pilar G. del Burgo, Valencia
Más de un centenar de personas que han regresado en los últimos días de México y en las últimas horas han tenido algún tipo de síntoma gripal se desplazaron en la mañana de ayer ayer hasta el hospital La Fe de Valencia, donde nada más llegar se les proporcionó una mascarilla, para someterse a un examen médico ante la alerta de pandemia de gripe porcina desatada en todo el mundo.
El hospital habilitó una sala en uno de los laterales del servicio de urgencias para atender a los pacientes, la gran mayoría estudiantes de último curso de carrera de diferentes facultades y universidades de Valencia, que acaban de regresar del viaje de fin de carrera y habían comenzado a tener síntomas gripales como malestar general, fiebre, dolor de articulaciones, de garganta...
El propio personal sanitario reconoció ayer que estaba "desbordado" ante el aluvión de personas que tenían que atender. De hecho, en los boxes de urgencias se acabaron los test de esputos que es determinante para descartar si el paciente ha estado en contacto con el virus de la gripe porcina, el H1N1, según ha podido saber Levante-EMV de fuentes próximas.
Las pruebas que ayer se hicieron al centenar de personas que acudieron con indicios de gripe fueron una encuesta epidemiológica, toma de temperatura, de tensión, de pulsaciones, auscultación, análisis de sangre, de esputos y radiografías de tórax.
Provistos de mascarilla, calzas y una bata especial, el personal sanitario atendía en un solo box a las decenas de pacientes que esperaron durante horas a ser llamados en una cola que se extendía hasta la calle.
La llegada masiva de de personas con la incertidumbre y los síntomas de un posible contagio pilló de improviso al hospital, a pesar de que la alerta internacional de la pandemia saltó el viernes pasado.
Más de diez horas sin comer ni beber
Algunos jóvenes expresaron a este periódico que estuvieron más de diez horas "tirados", sin comer, beber y sin poder ir al cuarto de baño.
Una veintena de los enfermos que tenían que someterse a una segunda batería de exploraciones y que fueron desplazados a una sala de Medicina Nuclear permanecieron encerrados en una sala bajo llave para que hablaran con los periodistas.
Dentro de la única consulta que había en esta segunda zona se escuchaban frases como: "No quedan probetas", "no me han cambiado el protocolo", "que vengan a recoger los análisis"... De hecho, el propio vigilante de seguridad se encargó de distribuir entre los pacientes un líquido para que se lavaran y desinfectaran las manos.
Colapso y sin reactivos
A partir de las dos de la tarde el colapso en esa parte del hospital era total. En la primera zona, los pacientes se aglomeraban en la calle, mientras que en la segunda se habían quedado sin reactivos, el médico tomaba nota a mano porque no tenía ordenador y los pacientes se encontraban hacinados y sentados en el suelo. Unos sanitarios daban unas órdenes y otros, las contrarias, lo que desconcertaba a los enfermos, que estuvieron a punto de protagonizar un motín contra los vigilantes jurados al mantenerles encerrados dentro de la sala.
Algunos de loa pacientes procedían del hospital de La Ribera y otros de Vila-real y Castelló.
Los sanitarios de La Fe criticaron a los médicos de cabecera por no cribar a los enfermos que remitían, ya que enviaban a todos aquellos que tenían síntomas y referían haber estado en México.
Daniel E. de Torrent, de 22 años, estudiante de quinto de Economía en la Universitat de Valencia y compañero del joven de Almansa que se ha convertido el primer enfermo de España a quien se le ha diagnosticado la gripe porcina manifestó a Levante-EMV que empezó a encontrarse mal en México.
"Empecé a sentirme mal allí pero quiero creer que es un constipado del desfase que hemos llevado".El joven sospecha que sus síntomas (fiebre alta y tos) son consecuencia de la insolación, ya que la víspera de su regreso estuvo varias horas en alta mar con un catamarán.Entre el grupo de jóvenes que esperaban las pruebas había estudiantes de Psicología, de Ingeniería Mecánica de la UJI de Castelló y de Agrícolas de la Politécnica.
La conselleria habilita 34 camas de aislamiento
P. G. del Burgo, Valencia
La Conselleria de Sanidad ha puesto en marcha todo un protocolo de actuación para hacer frente a una hipotética extensión de gripe porcina en la Comunitat Valenciana. Tras activar un Plan de Preparación y Respuesta a la Pandemia que coordina a todas las conselleria, gerentes y responsables de Salud Pública, la Administración sanitaria ha habilitado dos salas específicas de aislamiento: una en La Fe con 28 camas y otra en el hospital San Juan, de Alicante, con 6 camas. Ambos centros serán los hospitales de referencia para tratar a los pacientes infectados o sospechosos.
El Plan de Respuesta es una actualización del que se montó hace cuatro años cuando se produjo la amenaza de la epidemia de la gripe aviaria. El nuevo plan contempla la creación de una Comisión interdepartamental con representantes de todas las conselleries, otra comisión técnica a través de la cual se han convocado a los gerentes de los 22 departamentos para que cada zona adapte la actuación a sus necesidades.
Sanidad también ha creado una Comisión de asesores en Salud Pública que trabajará coordinadamente con la Organización Mundial de la Salud y el Ministerio de Sanidad.
"En la comunidad internacional, nacional y valenciana hay una buena disposición y estamos preparados para hacer frente a la extensión de gripe porcina en nuestro país", declaró el conseller Cervera ayer en rueda de prensa, que indicó que lo inmediato previsto es reunirse con los gerentes de los departamentos para explicarles qué es un caso sospechoso: "Tener fiebre alta, por encima de los 38º y síntomas de infección respiratoria grave o el fallecimiento de alguien por infección respiratoria aguda por causas desconocidas".

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